No ha habido una actualización significativa de Starfield desde noviembre de 2024, lo que ha llevado a la comunidad del juego a una espera ansiosa por novedades. Mientras algunos jugadores se dedican a compartir diseños de naves o a expresar frustraciones sobre mods de pago, otros hacen un llamado a los desarrolladores para que mejoren la comunicación sobre el futuro del título.
Un problema de comunicación, no de que no haya nada en el horno
El equipo de Starfield, en respuesta a las inquietudes de los aficionados en Twitter, se ha comprometido a trabajar en nuevo contenido planificado para este año. “Apreciamos mucho su pasión por Starfield”, indicó la cuenta oficial, añadiendo que aunque no están listos para compartir detalles específicos aún, tienen muchas cosas emocionantes en camino. Este reconocimiento de la falta de información ha sido recibido por la comunidad como un ligero rayo de esperanza, aunque no se trate de un anuncio concreto.
En octubre pasado, se lanzó la primera gran expansión del juego, conocida como Starfield Shattered Space. Sin embargo, recibió críticas mixtas, al ser considerada decepcionante y no atender completamente las debilidades del juego base. Las expectativas para futuras actualizaciones son altas, y los jugadores siguen deseando que el equipo se comunique de manera más regular sobre los cambios y contenidos que se avecinan.
Por otro lado, Phil Spencer, jefe de Xbox, ha mencionado que Starfield podría estar disponible en otras plataformas, incluyendo la PS5. Esta posibilidad abre nuevas oportunidades para la franquicia, aunque la comunidad sigue centra en el contenido que se espera para este año. Mientras tanto, los aficionados continúan buscando alternativas para satisfacer su apetito por aventuras sci-fi hasta que lleguen novedades oficiales sobre Starfield. Y algunos grandes de la industria no paran de lanzar odas en su dirección.
HBO está trabajando en un reinicio de la icónica serie Harry Potter, y la elección de los actores se ha convertido en un tema crítico en la comunidad de fans. Según los últimos rumores, John Lithgow se encuentra en “negociaciones finales” para interpretar a Albus Dumbledore, el célebre director de Hogwarts. Este papel ha sido encarnado anteriormente por actores destacados como Richard Harris, Michael Gambon y Jude Law, lo que añade presión y expectativas al próximo protagonista.
Albus Dumbledore ya podría tener nuevo actor
El posible casting de Lithgow ha generado una fuerte división entre los aficionados. La incertidumbre proviene de las reacciones a otros rumores de casting, como el de Cillian Murphy, que ya había suscitado intensos debates en las redes sociales. La importancia de las decisiones de casting en un reboot de esta magnitud es innegable, dado que Harry Potter es una parte inamovible de la cultura pop contemporánea. Desde la cuenta de Twitter, Culture Grave, se ha mencionado el interés en Lithgow, lo que ha hecho que las especulaciones sobre el futuro de la serie aumenten considerablemente.
John Lithgow es un actor reconocido por su versatilidad en televisión y cine, habiendo dejado una marca indeleble con sus papeles en series como Dexter y 3rd Rock from the Sun, así como en películas queridas como Shrek. Su participación como Dumbledore podría atraer tanto a nuevos antiguos fans como a nuevas generaciones, aunque es evidente que cualquier decisión de casting atraerá tanto aplausos como críticas.
A pesar de la emoción que genera la posibilidad de ver a Lithgow en este rol, ni HBO ni el propio actor han confirmado oficialmente estos rumores. Este silencio deja a los seguidores de la saga en una expectación tensa mientras aguardan una declaración oficial. Con cada pista que surge, la curiosidad en torno al reinicio de Harry Potter sigue creciendo.
La plataforma de PlayStation Network ha estado sufriendo interrupciones significativas, recordando a los usuarios los problemas ocurridos en 2011 durante la era de PS3. Esta situación afectó gravemente a diversos servicios y juegos, incluyendo la tan esperada beta abierta de Monster Hunter Wilds, programada por Capcom para el fin de semana pasado. Los jugadores se encontraron con dificultades para acceder a PSN, lo que obligó a la compañía japonesa a cancelar la prueba del juego antes de su lanzamiento oficial, previsto para el 28 de febrero.
Capcom ha decidido hacer lo que no hace Sony: compensar a los jugadores
Ante esta adversidad, Capcom tomó la decisión de extender las fechas de la beta abierta por 24 horas, ofreciendo así una nueva oportunidad para que los usuarios prueben el juego y su capacidad multijugador. Las nuevas fechas para la beta son del 13 al 18 de febrero, ampliando considerablemente el tiempo de prueba post-interrupción.
La compañía anunció esta extensión a través de un mensaje publicado en Twitter, donde agradeció la comprensión de los cazadores y notificó que el periodo adicional comenzará el 13 de febrero a las 7 p.m. PT y finalizará el 18 de febrero a las 2:59 a.m. GMT. Con esta medida, Capcom busca no solo recuperar el tiempo perdido, sino también garantizar que los servidores estén en perfecto estado para el lanzamiento de Monster Hunter Wilds, que promete ser uno de los grandes lanzamientos del año.
La caída del servicio de PSN no solo impactó a Capcom, sino que también trastocó los planes de otros desarrolladores y lanzamientos previstos. Sin embargo, la compañía japonesa ha sabido reaccionar rápidamente para asegurar que los fanáticos tengan la oportunidad de probar las mecánicas y características del nuevo título antes de su lanzamiento. Se espera que la nueva beta sea bien recibida y ayude a los jugadores a sumergirse en esta nueva entrega de la famosa saga de caza de monstruos.
Cada día que pasa va quedando más claro que lo que se prometió como “la gran revolución cultural” se ha quedado en el simple refugio de los mediocres. Estoy hablando, por supuesto, de la inteligencia artificial, capaz de hacer textos sin corazón, imágenes sin alma, vídeos sin naturalidad, extractos de un futuro del que los autores de ciencia-ficción llevaban años previniéndonos. ¿Qué hemos hecho nosotros? Por supuesto, abrazar los dibujos con seis dedos, las mandíbulas descoyuntadas, las caras borrosas y los movimientos antinaturales. Y, de entre todas las personas del mundo, ¿quién diríais que ha decidido apoyar la IA como si fuera la salvación de la creatividad? Por supuesto, el rey de los mediocres: Elon Musk.
Imagina que eres la persona más rica del mundo. Eres la mano derecha del presidente de los Estados Unidos, posees una empresa aeronáutica, los coches eléctricos más conocidos y hasta una red social propia que has destruido maltratándola. ¿Cuál es el siguiente paso? Pues, para Elon Musk, los videojuegos. ¿Significa eso que ha juntado un grupo de gente que durante varios años creará el futuro de la industria? Por supuesto que no: ha confiado en una empresa de inteligencia artificial.
Literalmente Musk ha dicho en Twitter que ha creado un estudio de videojuegos que utilizará la IA para “hacer los videojuegos buenos otra vez”. ¡Porque no es como si estuviéramos literalmente ahogándonos en juegos pendientes debido a que la mayoría son excelentes! Por supuesto, con “buenos” se refiere a sus ideas fantasiosas de poder anti-woke que cree que la mayoría silenciosa comparte (en lugar de la minoría que grita más fuerte de lo que debería).
La empresa en cuestión, es, por supuesto, xAI (dentro de la obsesión de Musk por la letra X), que hasta ahora ha llevado Grok, la inteligencia artificial de Twitter que literalmente nadie está utilizando. Nadie sabe muy bien a qué se refiere con “hacer juegos usando la IA” (todos los juegos de la historia tienen IA de alguna manera, de eso se trata). ¿Será que todavía le duele lo de aquella vez que fue abucheado en un torneo de Valorant y ha decidido crear sus propios juegos? Sus seguidores en Twitter creen que es la mejor idea que jamás ha existido. El resto solo queremos que esta distopía horrible acabe de una vez.
Imagina que estás jugando al Call Of Duty y tu juego no para de laguearse, provocando que pierdas de manera continua. Un disparo furtivo, un ataque increíble, alguien que te vio parado y te mató antes de poder siquiera reaccionar. Lo normal es que acabes soltando improperios contra la madre de la persona que te ha matado, contra seres imaginarios o incluso contra el videojuego y sus desarrolladores. Pero hubo una persona en Francia que decidió ir más allá… Y estuvo a punto de tener consecuencias.
Un usuario llamado JimmyBLLT no paraba de perder en una partida allá por mayo, así que decidió echar mano de su ordenador para desahogarse y escribir en Twitter“Xavier Niel, te odio, te propongo un uno contra uno enfrente del Lidl en la calle Sainte en Marsella“. ¿Quién es Xavier Niel? Nada, solo un multimillonario con una fortuna valorada en 10.000 millones de euros y el accionista mayoritario de Iliad SA, uno de los proveedores de Internet más grandes de todo Francia.
¿Qué harías tú si tuvieras ese dinero y leyeras una amenaza escrita contra ti? Probablemente abrir tu cámara acorazada y pegarte un baño, al estilo Tío Gilito, ¿verdad? Bueno, pues Niel no es así y decidió ir al supermercado Lidl de la calle Sainte en Marsella para pelearse. En un vídeo que subió el 15 de noviembre, medio año después de la amenaza, Biel dijo “Te estoy esperando, ¿dónde estás? ¡Venga! ¿Quieres que nos veamos en el aparcamiento?”.
Si crees que ahora hay un jugador de Call Of Duty y un millonario en el hospital con varias fracturas tras una épica pelea, siento decepcionarte. JimmyBLLT explicó que su primer tuit lo escribió tras perder los nervios por culpa del lag, se negó a pelearse con el millonario y se rindió. Una vez más, el capitalismo vuelve a ganarnos a todos.
Cuando algo tiene éxito, no son pocos los que corren a copiarlo con la esperanza de conseguir también el éxito. A veces sale bien, como aquella vez que Instagram copió a Snapchat para hacer sus Stories, pero la mayoría de las veces sale mal, como aquella copia de Facebook manufacturada por Google llamada Google+ que a nadie terminó de interesarle demasiado. ¿Y qué pasa con Twitter? En el fondo, es la red social más sencilla de todas: solo hace falta texto, imágenes y un par de funciones. Es fácil copiarla, pero… ¿Para qué necesitamos otro Twitter, si ya tenemos uno y no nos gusta demasiado?
Aunque ahora todos parece que hemos cogido nuestras maletas virtuales para mudarnos a Bluesky, en noviembre de 2022 este éxodo aún no estaba tan claro. Claramente algo había que hacer tras la llegada de Elon Musk al poder de la red social, pero nadie tenía muy claro el qué. ¿Mudarse a Mastodon? ¿A Threads? ¿A Bluesky? ¿Cuál era el camino correcto? Hay muy pocas migajas, y se las tienen que repartir entre varios, al fin y al cabo.
Nada más llegar a Twitter, Musk decidió echar a gran parte de la plantilla, que de pronto se quedaron compuestos y sin trabajo. Fue el caso de Sarah Oh y Gabor Cselle, que decidieron hacer lo que mejor sabían: crear Twitter 2. O, por resumir, T2, que para evitar litigios evolucionó en Pebble un tiempo después. Pebble era una alternativa a Twitter que permitía, como aquella, 280 caracteres, con la intención de que fuera tan parecida a la red social que ellos amaban como fuera posible, pero con más seguridad y moderación.
Tras varias pruebas desde que fundaron la empresa en noviembre de 2022, finalmente el 25 de abril de 2023 se lanzó Pebble con un sistema de invitación que, de primeras, tan solo permitía postear a 1000 usuarios que debían invitar a otros cinco amigos hasta tener 6000, y después seguir ampliando. Todo esto sin app, tan solo por la web. Y si te estás preguntando si fue un éxito, piensa a ver si la gente se está mudando a Pebble o a otros sitios.
Tan solo siete meses después de abrir, Pebble cerró sus puertas: tan solo 3000 personas lo usaban de manera diaria, y, con esa afluencia, simplemente no era viable. La web se convirtió en una instancia de Mastodon y ahí se terminó la aventura. Otro granito más en esta vasta arena que es Internet, un pie de página en la historia que al menos se atrevió a plantar cara. Oye, ¿quién sabe? Quizá con un poco más de publicidad estaríamos mudándonos a Pebble en vez de a Bluesky…
Twitter no está pasando por su mejor momento. Y no parece que haya vuelta atrás. Las migraciones de usuarios a Bluesky o Threads, entre otras redes sociales, es cada vez más frecuente. Y tras la victoria electoral de Donald Trump, esto sólo ha empeorado. Algo que ha llevado a numerosas empresas a hacer lo mismo. Siendo la última hasta el momento, HoYoVerse.
Genshin Impact nunca más en Twitter
Según han anunciado HoYoVerse, no anunciarán nueva información sobre eventos de Genshin Impact en Twitter ni ninguna otra red social. A partir de ahora todo lo harán a través de sus canales de HoYoLab. A pesar de esto, parece que Honkai: Star Rail y Honkai Impact 3rd sí siguen anunciando con normalidad sus eventos en Twitter. Aunque bien puede ser que hayan empezado con Genshin Impact para ver cómo funciona antes de lanzarse con el resto de sus juegos.
Todo esto coincide con el lanzamiento de Genshin Impact en Xbox Series X, Xbox Series S y Xbox One el próximo miércoles 20 de noviembre. Misma fecha en que se lanzará la versión 5.2 del juego, que incluirán banners de Chasca y Lyney.
Por eso parece que, si bien el futuro de Genshin Impact está garantizado, el de Twitter es cada vez más oscuro. Con este pájaro cada vez más cerca de quedarse sin nuevos trinos.
Genshin Impact is a free role-playing game developed by miHoYo that lets you explore the colorful map of Teyvat. The game features a diverse roster of characters. You can assemble a team of four characters and switch between them during gameplay to optimize your strategy.
Ha sido un goteo diario. Cuando Twitter fue comprada por Elon Musk y empezó a tomar decisiones erráticas, como poder ver los mensajes de la gente que has bloqueado o permitir que su red social se llenara de crispación y mensajes de extrema derecha, no fueron pocos los que acabaron marchándose con viento fresco, bien a una alternativa con relevancia menor (Mastodon, Threads, etcétera) o bien a hacer su vida online lejos de la red social. Durante un año y pico hemos vivido con la duda de cuál sería la sucesora de Twitter, pero solo ahora, cuando al fin ha llegado el éxodo masivo, hemos sabido cuál era la solución.
Lo que funcionaba en Twitter, en sus inicios, no era la plataforma en sí, sino la gente que te encontrabas en ella. Cuando lo más que te podías encontrar era un troll o alguien aburrido que quería rebatirte. Cuando la mala gente era baneada y las conductas de odio no estaban permitidas. Cuando era un patio de recreo para la creatividad, el humor y el colegueo. Un tiempo después, se ha convertido en Mordor, un lugar en el que la gente que no querías que entrase lo ha hecho, y su mayor placer es molestarte. A ti, específicamente.
Los usuarios de Twitter de toda la vida nos sentíamos como en una cárcel en la que sigues metido porque no tienes una alternativa real: al fin y al cabo, ninguno de los otros destinos tenía la suficiente gente como para crear una comunidad real. Sin embargo, después del éxito de Donald Trump en las elecciones, con Elon Musk como su segundo a bordo, los usuarios más progresistas han decidido buscar una isla donde estar seguros en Bluesky, la plataforma creada por Jack Dorsey al marcharse de Twitter y que básicamente es como una versión primigenia de aquella red social.
Los vídeos solo pueden ser de un minuto, los gifs tienen píxeles, no hay encuestas y no puedes adjuntar fotos en los mensajes directos, pero tiene algo que va totalmente en contra de la dirección actual de Twitter: puedes bloquear listas completas de personas. En solo dos clicks, puedes asegurarte de que no leerás nada que vaya contra tus ideales y que nadie va a venir a tus comentarios a liarla. ¿Es una cámara de eco? Sí. Por supuesto. Después de lo que llevamos viviendo desde 2020, es exactamente lo que necesitamos. Un poquito de tranquilidad. Puede que haya menos gente, pero está creciendo a pasos agigantados… y se nota en la interacción.
Menos gente, más público
El algoritmo de Twitter está tan dañado que actualmente, poniendo el mismo mensaje, tienes más visualizaciones en Bluesky con un cuarto de seguidores. Dicho de otra manera: no vale de nada tener decenas de miles de followers si la interacción es nula porque la red social decide ocultar tus mensajes o mostrárselos tan solo a los que van en tu contra para fomentar el confrontamiento. Y gran parte de la gente ya se ha dado cuenta: los usuarios de Bluesky, que en julio rozaban los seis millones, ahora ya superan los 18, aumentando a un ritmo de un millón por día.
De hecho, es la aplicación más descargada en las App Stores, y todos podemos ver en nuestro conteo de seguidores de Twitter que está haciendo daño real a la otra red social, que poco a poco va bajando, casi goteando, hasta un resultado que al dueño de SpaceX le da, a estas alturas, igual. Al fin y al cabo él ya tiene lo que quería, que era un puesto en política. El resultado natural es el que todos estamos intuyendo: Bluesky y Twitter quedarán separadas por afiliación política, creando sendas cámaras de eco. Salvo unos pocos valientes gritando a la nada y otras cuentas de éxito que no quieran desembarazarse tan rápido de su ego, todo parece indicar que tendremos dos redes sociales potentes, con Threads como el remanso de Stephen King y los usuarios de Instagram.
Y sí, da pereza. Claro que da pereza. Empezar de cero no es plato de buen gusto para nadie, pero hay herramientas y extensiones que hacen que puedas encontrar a tus amigos fácilmente y volver a construir la comunidad desde cero. Puede que tardes en encontrar las cifras que tenías antaño, pero ganarás algo mucho mejor que eso: la tranquilidad mental. El saber que no hay bots, anuncios de criptomonedas ni personas que utilizan tu cara para desprestigiarte. Que no vas a perder tu trabajo por lo que diga un nombre seguido de números que claramente es una multicuenta.
De momento, Bluesky está en sus inicios, y todo el mundo se está tratando con la cordialidad esperada (y esperable). De momento no ha conocido su tope de usuarios y, más allá de los problemas con los servidores, debería prepararse para dar la bienvenida al tuitero número 20 millones. Teniendo en cuenta que Twitter tiene 586 millones de usuarios activos aún le queda mucho, pero nadie creyó que llegaría a tanto. Quién sabe, quizá solo se quede como una red social y marginal, pero es probable que vaya a más, aunque solo sea por el efecto llamada. Porque entrar como un elefante en una cacharrería tiene sus consecuencias. Y no son positivas.
Si no vives en una cueva (tecnológicamente hablando), te habrás enterado de que los usuarios de Twitter están migrando a Bluesky. Sí, seguramente supieras algo hace meses, cuando Elon Musk, el actual dueño de la red social a la que ahora llama X, introdujo aquel cambio tan impopular. Ya sabes, ese cambio. ¿Qué han sido muchos y no sabes a cuál me refiero, dices? Perdón, culpa mía.
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La cuestión es que, durante todo este año, miles y miles de usuarios de Twitter han convertido Bluesky en su nuevo hogar, ya sea como “un sitio más” en el que escribir y leer a otros usuarios, o directamente en un sustituto de la red social que en su día nos enamoró. Un contexto que, como no podía ser de otra manera, ha beneficiado enormemente a Bluesky, que en la última semana ha sumado la friolera de 700.000 nuevos registros, superando los 14,5 millones de usuarios.
Y la mejor muestra de este momento tan destacado en el panorama de las redes sociales viene de la mano de las swifties (una vez más). Las fans de Taylor Swift han “escapado” de las garras de Twitter, donde Musk (que hizo campaña por Trump) no tuvo reparos en publicar todo tipo de comentarios tóxicos sobre la artista (que apoyó públicamente a Kamala Harris, la rival de Trump en las elecciones estadounidenses), y donde los mensajes de odio han corrido como la pólvora (una vez más, la moderación ni está ni se le espera).
Con este panorama, no es de extrañar que las swifties, al igual que otros miles de tuiteros, hayan decidido hacer de Bluesky su morada. La red social fundada en su día por Jack Dorsey (el también fundador de Twitter) es como deseábamos que fuera Twitter si Musk no la hubiera comprado. Un sistema de moderación muy activo, empleados muy presentes en la propia red social, actualizaciones frecuentes, la posibilidad de bloquear de forma masiva mediante listas… Son muchas las razones que han llevado a más de 14,5 millones de usuarios a habitar Bluesky. Y lo mejor de todo es que esto es solo el comienzo.
Un estudio afirma que etiquetar publicaciones con afirmaciones falsas sobre fraude electoral puede hacer que los votantes de Trump sean más propensos a pensar que son ciertas.
El estudio analizó los datos de una muestra de 1.072 estadounidenses encuestados en diciembre de 2020. Los investigadores publicaron un artículo revisado por pares sobre sus hallazgos este mes en Harvard Kennedy School’s Misinformation Review.
Labelling Trump’s lies as ‘disputed’ on X makes supporters believe them more, study finds https://t.co/MXfT02d7uV
Cuanto más falso es un tuit, más se lo creen sus votantes
“Estas etiquetas ‘controvertidas’ están pensadas para alertar a un lector sobre información falsa/desinformada, por lo que es chocante descubrir que pueden tener el efecto contrario”, explica uno de los autores.
A los participantes se les mostraron cuatro tuits de Donald Trump en los que se hacían afirmaciones falsas sobre fraude electoral y se les pidió que los clasificaran del uno al siete en función de su veracidad. Un grupo de control vio los tuits sin la etiqueta “controvertido”, el grupo experimental los vio con la etiqueta. Antes y después de ver los tuits, también se pidió a los sujetos que clasificaran sus opiniones sobre el fraude electoral en general.
El estudio reveló que los votantes de Trump que inicialmente se mostraban escépticos sobre las afirmaciones de fraude generalizado eran más propensos a calificar las mentiras como verdaderas cuando aparecía una etiqueta de “cuestionado” junto a los tuits de Trump.
The insane stuff that Trump posts on Truth Social every few hours would destroy any other presidential campaign if the press treated him remotely like they did anyone else. But they don’t. As I wrote last year, it’s called “the Banality of Crazy.” https://t.co/wsN6byXYK3
Mientras tanto, los resultados mostraron que las creencias de los votantes de Joe Biden no se veían afectadas en gran medida por las etiquetas de “cuestionado”.
En su estudio, los investigadores esperaban que las etiquetas controvertidas apenas influyeran en los votantes de Trump con un alto nivel de conocimientos políticos, dado que investigaciones anteriores habían demostrado que las personas políticamente comprometidas pueden desestimar los esfuerzos correctivos en favor de sus propios contraargumentos.
Los investigadores no predijeron la posibilidad contraria: el correctivo como confirmación. Los votantes de Trump encuestados con conocimientos se resistían tanto a las correcciones que las etiquetas de comprobación de hechos en realidad reforzaban su creencia en la desinformación.
Estudios anteriores e investigaciones de expertos en desinformación han argumentado que cuestionar directamente las creencias de los teóricos de la conspiración puede ser contraproducente, llevándoles a retractarse o a redoblar sus convicciones.
Las redes sociales llevan años intentando crear distintos tipos de sistemas de etiquetado que señalen a los usuarios cuándo un contenido contiene afirmaciones falsas, engañosas o no verificadas. Twitter solía etiquetar algunos tuits con información falsa como “controvertidos”, una práctica que en los últimos años ha sustituido por su función de revisión por pares “notas de la comunidad” y una actitud más laxa hacia la moderación de contenidos en general.
Una cuestión más amplia que los investigadores de la desinformación han tratado de responder es si las etiquetas y las comprobaciones de hechos que intentan desacreditar falsedades son realmente eficaces, ya que algunos estudios han descubierto la posibilidad de que estas advertencias sean contraproducentes.
Este campo de investigación tiene implicaciones para las plataformas de redes sociales, los medios de comunicación y las iniciativas destinadas a prevenir la desinformación, especialmente en un momento en el que la polarización política es alta y las falsas acusaciones de fraude electoral son omnipresentes.