Andrew Garfield está haciendo una ronda de prensa por el estreno de su nueva película, Artificial, un biopic de Sam Altman, el CEO de OpenAI. Estrenada en el New York Film Festival, la película ha generado controversia porque Amazon la canceló tras que firmaran un nuevo acuerdo con OpenAI, tras lo cual Neon decidió comprar los derechos para concluirla y estrenarla de forma independiente. Algo que ocurrirá el próximo 25 de diciembre.
Un hombre que no genera cariño
Al respecto de esto, Garfield ha hecho una serie de declaraciones sobre sus impresiones sobre Altman. “Recuerdo haber visto a Sam testificar ante el Congreso por primera vez, hace ya muchísimo tiempo”, ha dicho Garfield el lunes por la noche, durante el estreno mundial de la película en el Festival de Cine de Nueva York. “Pensé: ‘Este tipo parece de puta madre. Es honesto. Es transparente. Habla de regulación y no tiene ningún interés personal en OpenAI. Necesitamos que haya más gente así al mando. Es increíblemente encantador y carismático’. Y luego vas conociendo más a una persona”.
De hecho, no ha parado ahí. Ha llegado a afirmar que “siento una enorme compasión por lo que debe de sentirse al estar dentro de su alma y pensar: ‘Ese no soy yo‘”, ha dicho Garfield sobre Altman. “Me imagino que sería algo difícil de afrontar. Yo me sentiría así. Estoy proyectando”.
Al respecto de la película, Altman ha afirmado, para Vanity Fair, que no le preocupa la película. “Están intentando hacer una buena película, y quizá salga bien (…), pero no será tan buena como un retrato fiel”. Algo que demuestra que no ha sentado bien a Altman, quien no ha podido ver la película, y que los demás tendremos aún que esperar hasta finales de año para comprobar porqué ha molestado tanto en OpenAI y Amazon.