Mortal Kombat 2 se estrena el próximo viernes 8 de mayo y existe una gran expectación. Las previsiones son apoteósicas, ya que la anterior película fue un gran éxito de taquilla y público, incluso si la crítica no le entusiasmó. Algo que parece que comparte con su secuela, al menos en parte. Ya que ha dividido enteramente a la prensa: hay tantos enamorados de ella como auténticos haters.
Una película divisiva
Según IGN, que le han dado un 8 sobre 10, la película “entiende completamente que su atractivo está en la emoción de ver a personajes destrozarse los unos a los otros, no tanto las motivaciones en ello”. Slashfilm, que coincide en su nota, la ha denominado “como si la mezcla del chocolate y la crema de cacahuete fuera una película”, afirmando que “fácilmente una de las mayores sorpresas del año”. Y en Cinemanía, con tres estrellas y media sobre cinco, la han definido como es “altamente disfrutable tanto para nostálgicos como para aquellos que en su vida han cogido un joystick”.
Eso no significa que todo sea entusiasmo. Para Polygon, que no le ha puesto nota, “llamarla película es, de hecho, tremendamente generoso”. Según AV Club, Mortal Kombat 2 “combina fruslerías de directo a vídeo con aburrimiento propio de un blockbuster” y para Mashable es directamente “otro desastre feo y sin sentido”.
La película, divisiva como ha sido, parece que lo es menos por defectos que por una clara diferencia en la sensibilidad de los críticos que la abordan. Algo que bien puede jugar en su favor. Quienes les gustara la primera película, parece que encontraran en esta segunda un viaje incluso más intenso y disfrutable. Quienes la odiaran, parece que no hay nada aquí para ellos. Lo que parece seguro es que no va a dejar indiferente a nadie y que Mortal Kombat 2 va a ser una de las películas de la temporada, para bien o para mal.
Este año el cine ha estado trufado de blockbusters arrasando la taquilla, especialmente este final de año, y experiencias audiovisuales que poco tienen que ver con el cine, pero tampoco hemos estado desprovistos de grandes películas a la vieja usanza. Tanto películas espectaculares y cautivantes por lo visual, como películas de grandes guiones e incluso mayores actuaciones que llaman la atención al público cinéfilo y atraen consigo a un público más general.
Ese ha sido el caso de una de las películas más celebradas, si es que no la más celebrada, de Leonardo DiCaprio. Una auténtica sorpresa que ha causado sensación, ha arrasado a su paso y, a pesar de haber costado una morterada de dinero, ha conseguido ser un éxito de taquilla. Siendo una firme candidata para los Oscar de 2026. Porque Una batalla tras otra es una de esas películas del año que no debes perderte.
Una batalla tras otra es una película, cuanto menos, con una premisa interesante. El protagonista de la misma, “Ghetto” Pat Calhoun, es un porrero con una hija mestiza de dieciséis años. Salvo porque la hija es de otro hombre, un militar que tuvo un romance con su pareja y que ahora, cuando intenta entrar en una secta secreta de supremacistas secretos, la intentará matar para ocultar lo que considera un vergonzoso pasado. Algo que pondrá en funcionamiento una historia de paranoia, grupos secretos, intentos de asesinato y grupos terroristas que irán mucho más allá de todos los personajes involucrados.
¿Cómo se explica semejante locura de argumento? Básicamente, a través de dos grupos de nombres propios. Por un lado, el de sus dos actores protagonistas: Leonardo DiCaprio y Sean Penn. Por otro lado, el de los creadores de la historia: Paul Thomas Anderson y Thomas Pynchon.
Leonardo DiCaprio hace de un exmiembro de un grupo revolucionario, actual porrero sin beneficio, que hará cualquier cosa por proteger a su hija. Salvo quizás dejar los porros. Sean Penn hace de un militar de ultraderecha desquiciado hasta el punto de estar dispuesto a unirse a una secta. Y en el caso de ambos son capaces de dar sentido a dos personajes que rozan la caricatura, dándole vida en constantes matices minúsculos, en las que pueden ser fácilmente las mejores actuaciones del año. Algo que sin duda tiene mucho que ver con quienes están detrás de las cámaras.
Thomas Pynchon es un escritor que, para los amantes de la literatura posmoderna, no necesita presentación. Para quienes no, Pynchon es considerado el padre y santo patrón de la literatura paranoica, con un estilo maximalista y absolutamente desquiciado, con personajes siempre al borde de la esquizofrenia. Aunando sectas, planes secretos, guerras en las sombras y una vena poética y referencias constantes, está considerado uno de los mejores, si es que no el mejor, escritor estadounidense vivo. Lo cual también conlleva algo: también se le ha considerado absolutamente impenetrable para el común de los mortales, incluso si no es tan difícil de leer, e imposible de adaptar al cine, algo que sí es más justo.
Al menos, hasta la llegada de Paul Thomas Anderson. El cual ya le ha adaptado dos veces con éxito al cine.
Adaptando en 2014 la extremadamente desquiciada Inherente Vice, considerada la novela más accesible de Pynchon, ahora se ha lanzado a adaptar otra de sus novelas consideradas más sencillas, Vineland, en esta Una batalla tras otra. O para ser exactos, una parte de la novela. Una batalla tras otra hace una versión modulada, mucho menos desquiciada y dejando gran parte de la novela fuera, para convertirla en una gran odisea sobre una lucha de un padre y una hija contra una sociedad que los odia por sus prejuicios.
El resultado es una película que ha arrasado entre crítica y público. Con un 95% en Metacritic, ha recaudado más de 200 millones de dólares en taquilla con un presupuesto de 130 millones. Todo ello la sitúa como una de las grandes favoritas para los Oscar, tanto para sus actores protagonistas como para su director, al estar en la intersección perfecta para estos premios: ser popular como para justificar el premio, pero ser lo suficientemente culta como para que tenga sentido premiarla.
Si todo esto te ha dejado con curiosidad por verla, no tendrás que esperar para hacerlo. O no mucho. Una batalla tras otra llega el próximo 19 de diciembre a HBO Max. Así que prepárate y guárdate 162 minutos para verla, porque si una película tiene potencial de dar que hablar durante 2026, es esta.
Tom Cruise, a una edad superior a los 60 años, está ante un posible cambio en su carrera cinematográfica. La expectativa vuelve a crecer en torno a Misión Imposible: Sentencia final, que algunos consideran puede ser su última película de acción. Con la mirada atenta de sus seguidores, este nuevo título, bajo la dirección de Christopher McQuarrie, pone a Cruise de nuevo en la piel de Ethan Hunt, enfrentándose a una Inteligencia Artificial que pretende dominar el mundo.
A punto de jubilarse de las películas de alto impacto
La franquicia Misión Imposible, que ha cautivado al público durante casi 30 años, encuentra en Sentencia final un cierre digno, aunque en ocasiones se sienta que la película arrastra algunos guiños innecesarios a la saga. Sin embargo, McQuarrie vuelve a demostrar su habilidad en la dirección, creando secuencias de acción impactantes, como una emocionante persecución aérea y momentos submarinos que harán las delicias de los aficionados al cine de acción.
Aunque el filme ha sido clasificado por algunos críticos entre las menos destacadas de la franquicia, no hay duda de que logra posicionarse como uno de los blockbusters más relevantes del año, gracias a la calidad de sus escenas de acción. Tom Cruise y McQuarrie se enfrentan al reto de cerrar un arco narrativo que comenzó con la anterior entrega, lo cual eleva la película a un nivel de espectáculos cinematográficos que puede resultar impresionante para los fans.
Con esta película, la carrera de Cruise podría estar en una encrucijada. Si bien hay rumores de que podría regresar en el futuro, la realidad es que, con el paso del tiempo, la posibilidad de que fundamentalmente abandone las acrobacias peligrosas se hace más palpable. Mientras tanto, Misión Imposible: Sentencia final ya está disponible para streaming a través de SkyShowtime, brindando a los fans la oportunidad de disfrutar de esta última aventura, ya con un aire de despedida.
El mercado chino es cada vez más importante para Hollywood. Aunque no lo parezca, para que una película triunfe de una manera explosiva necesita que funcione bien en ese mercado. Por eso las películas cada vez más se adaptan a los gustos y criterios del mercado asiático. Aunque no es necesario llegar al mercado chino para que una película sea un éxito, ni desde luego es el fin de la mayoría de las películas, los blockbusters cada vez más intentan lograr triunfar en ese mercado. Algo en lo que no es excepción El reino del planeta de los simios.
Décima película de la franquicia de El Planeta de los Simios y la cuarta de la serie tras el reboot, la película dirigida por Wes Ball es una odisea de 145 minutos que costó alrededor de 160 millones de dólares y que consiguió recautar 400 millones de dólares en taquilla. En parte, gracias al mercado chino
Proyectando 50-55 millones de dólares en EEUU para el fin de semana de su debut, acabó haciendo algo más de 58 millones. Del mismo modo, fuera de EEUU se esperaba que hiciera entre 80-90 millones de dólares, pero acabo haciendo 129 millones de dólares. De entre ellos, 6.4 provinieron de México, 7.1 de Francia y 11.4 del segundo mercado más grande del mundo: China. Demostrando la importancia capital que tiene en estas películas de gran presupuesto.
Aun así, la película fue un éxito gracias a que fue un éxito doméstico y global. Aunque funcionó en China y eso elevó enormemente sus números, su triunfo fue en gran parte porque funcionó radicalmente mejor de lo que esperaban los analistas en todo el mundo. Algo que también se pudo apreciar en la crítica, recibiendo un 80% en Rotten Tomatoes, con 323 críticas positivas. Incluso si en Metacritic, donde las notas suelen ser mucho más severas, apenas alcanzó un 66 sobre 100.
Siendo la cuarta entrega de la franquicia sería de esperar que hubiera funcionado considerablemente peor que las anteriores. Y aunque hizo 100 millones menos que la anterior película, La guerra del planeta de los simios, se consideró todo un éxito. ¿Y por qué funcionó? Principalmente, porque la película sabe mantener un perfecto equilibrio entre continuar la historia de las anteriores películas y ser completamente comprensible sin haberlas visto. Manteniendo ese precario equilibrio de forma elegante durante sus dos horas y media, logra mantener la atención de los espectadores que buscan un entretenimiento intenso y bombástico, que les haga entretenerse con un blockbuster que se haga notar dónde está su presupuesto: en los efectos especiales.
El motivo del éxito: seguir la historia y los visuales
Porque el otro gran factor diferenciador de la película es el gran espectáculo que ofrece. Con unos efectos especiales muy trabajados y un CGI absolutamente espectacular, se ha llegado a comparar en calidad con Avatar, la película de James Cameron. Algo que se tradujo en numerosas nominaciones a premios y, muy especialmente, una nominación a los Oscar a los mejores efectos especiales en 2024 que finalmente ganaría Dune: Parte Two.
Ahora El reino del planeta de los simios llega a HBO Max para que podamos disfrutarla en la comodidad de nuestras casas para revivir el espectáculo tremendo que supone. Y si bien no es lo mismo que verla en el cine, seguro que sigue siendo todo un espectáculo que merece la pena ver.
En un año marcado por la celebración de hitos cinematográficos, Tiburón de Steven Spielberg destaca al cumplir 50 años desde su estreno. Considerada por Quentin Tarantino como la mejor película de todos los tiempos, esta obra maestra del cine de terror no solo ha dejado una huella imborrable en el público, sino que también ha cambiado para siempre la industria de Hollywood. Su lanzamiento en 1975 estableció el modelo de los blockbusters veraniegos, convirtiéndose en un fenómeno cultural que sigue resonando hasta la actualidad.
Una película que sigue poniendo los pelos de punta
La película no solo se caracteriza por su icónico tiburón mecánico, conocido como Bruce, sino que los problemas técnicos que surgieron durante la producción aumentaron el suspense, convirtiendo un obstáculo en una herramienta narrativa efectiva. Esto contribuyó a la construcción de un ambiente de tensión que culmina en un emocionante clímax. La combinación de drama, acción y terror ha llevado a muchos críticos a considerar Tiburón no solo como una película de terror, sino como una de las mejores obras en la filmografía de Spielberg.
En su estreno, Tiburón se convirtió en la película más taquillera de todos los tiempos, marcando un antes y un después en la manera en que se concebían los estrenos cinematográficos. Ahora, con la posibilidad de ver la película en plataformas como Netflix, Disney+ y Movistar Plus+, nuevas generaciones de espectadores pueden experimentar esta obra que ha influido en innumerables títulos posteriores sobre tiburones y criaturas marinas.
A pesar de las diferencias de opinión sobre cuál es la mejor película de todos los tiempos, Tiburón merece estar en la conversación, no solo por su impacto en la taquilla, sino también por su magistral dirección, su memorable banda sonora a cargo de John Williams y su capacidad para entrelazar el drama humano con la amenaza inminente del tiburón. Así, la película sigue siendo un referente obligado para los amantes del cine y del terror.
Pedro Pascal ha visto su popularidad dispararse desde que se unió a la galaxia de Star Wars como el Mandaloriano en 2019. En aquel momento, su reconocimiento no era tan amplio, debido a que el personaje, fiel al credo mandaloriano, oculta su rostro bajo un casco en la mayor parte de su aparición. Sin embargo, la serie ha sido un éxito rotundo en el universo galáctico, consolidando a Pascal como un nombre importante en la industria del entretenimiento.
Un actor que ha sabido ganarse al público
El actor chileno aclamó su éxito en The Last of Us, donde interpreta a Joel, un papel que le hizo ganar una nominación al Emmy, reforzando su credibilidad entre los críticos y espectadores. La adaptación del popular videojuego de Naughty Dog ha sido uno de sus mayores logros, y su casting fue recibido con entusiasmo tanto por los aficionados al juego como por los críticos de la serie.
A pesar de su creciente fama, el anuncio de su participación en Los 4 fantásticos: Primeros pasos ha suscitado cierta controversia. En reciente entrevista con Vanity Fair, Pascal expresó su nerviosismo acerca de unirse al universo de Marvel, lo que ha generado comentarios mixtos entre el público. No obstante, resalta que esta será su primera vez como protagonista en un blockbuster, lo cual representa una nueva etapa en su carrera. Algunos usuarios en redes sociales han señalado que su presencia en múltiples proyectos ha llevado a que se le vea “en todo lugar”, pero estos comentarios no han sido negativos en su mayoría.
En la misma entrevista, Pascal reconoció el apoyo de Robert Downey Jr., quien ha elogiado su viaje en la industria. La película se estrenará el 25 de julio, marcando el tercer intento de Marvel por reinventar a los emblemáticos Cuatro Fantásticos. A pesar de las críticas de intentos previos, se espera que esta producción logre captar la atención del público de una manera renovada y emocionante, reflejando el compromiso de todo el equipo. “Nunca se sabe si la gente va a sentir asco por tu corazón o no”, compartió Pascal, anticipando la reacción del público.
Este año, el intento de Blumhouse por revitalizar a los monstruos clásicos de Universal con un enfoque de bajo presupuesto ha mostrado sus limitaciones, destacándose en particular su versión de El Hombre Lobo. Esta nueva adaptación se presenta como una antítesis a la ambiciosa película de 2010, que costó 150 millones de dólares y fue un fracaso tanto en taquilla como en crítica, recaudando apenas esa misma cantidad. A pesar de las expectativas, el relanzamiento de este icónico personaje no logró conectar con el público ni con los críticos.
Una historia icónica con un nuevo acabado
En la historia, Lawrence Talbot regresa a su pueblo natal de Blackmoor tras la trágica pérdida de su madre. Su misión es ayudar a la prometida de su hermano a encontrarle tras su misteriosa desaparición. La urgencia aumenta con la presencia de un monstruo que acecha en el bosque, provocando ataques durante las noches de luna llena. Este planteamiento lleva a Talbot a descubrir facetas inesperadas de sí mismo, en un relato que busca conjugar el terror clásico con un enfoque más contemporáneo.
Los monstruos clásicos, incluido el licántropo, han tenido frecuentes adaptaciones a lo largo del tiempo, reflejando las prioridades del cine en cada época. Desde los primeros intentos de horror en los años 30 hasta las versiones más melódicas de los 90, cada época ha interpretado estos personajes a su manera. Esta nueva El Hombre Lobo se sitúa en un periodo en el que los blockbusters comienzan a verse saturados por efectos digitales y fórmulas repetidas.
A pesar de no ser una película estelar, dirigida por Joe Johnston, mantiene una cierta artesanía cinematográfica, logrando momentos inspirados y un ritmo que evita que se convierta en algo monótono. Aunque el filme no ha alcanzado el nivel de excelencia de otros trabajos de Johnston, presenta una adecuada mezcla entre efectos y narrativa, superando en cierta medida lo que Blumhouse ha ofrecido este año.Y para estelar, aún nos queda el hombre lobo de Eggers.