EA Sports FC vende menos que FIFA 23, ¡pero tiene truco!

EA Sports FC vende menos que su inmediato predecesor, pero eso no significa necesariamente algo malo: sus ventas siguen siendo fantásticas

EA ha roto su relación con la FIFA, lo cual ha tenido sus consecuencias. Para empezar, que han tenido que cambiar el nombre a su juego más icónico y vendido. Esto ha hecho pensar a mucha gente que sus ventas se resentirían de forma muy notable, ya que, al tener un público considerado más casual, mucha gente desconocería este cambio y no compraría el juego este año. Algo que mucha gente se reafirmará a decir viendo los datos de venta en Reino Unido.

EA Sports FC DESCARGAR

Según datos de Chris Ding de Games Industry, EA Sports FC ha tenido unas ventas iniciales un 30% menores en copias físicas con respecto de FIFA 23. Unos números bastante preocupantes interpretados en el vacío. Porque por supuesto, tienen truco. EA Sports FC también es el segundo mayor lanzamiento de 2023 en cuanto a copias físicas vendidas en Reino Unido, sólo por detrás de The Legend of Zelda: Tears of the Kingdom. Consiguiendo superar al muy exitoso Hogwarts Legacy.

Esto nos da una imagen muy positiva del rendimiento de EA Sports FC. Aunque puede parecer que lo que ocurra en Reino Unido no tiene porqué ocurrir en el resto del mundo, la realidad es que es un buen predictor para los movimientos comerciales de toda Europa. Históricamente, el mercado de Reino Unido ha sido una buena representación de lo que ocurre en el resto del continente.

Además, esto no es ni siquiera algo nuevo. Las ventas físicas de FIFA llevan ya varios años en retroceso, en favor de las ventas en digital, en una tendencia constante y gradual que va en aumento con el tiempo. Además, en EA ya esperaban un declive de las ventas durante los primeros años que, en última instancia, probablemente entran dentro de lo esperado. Porque si ser el segundo lanzamiento más grande del año no es suficiente para que un juego funcione, incluso si es el videojuego anteriormente conocido como FIFA, no tener la licencia del órgano regidor del fútbol profesional será el menor de sus problemas.

EA Sports FC DESCARGAR

Tic, tac, tic, tac: la Coronación de Carlos III, minuto a minuto, para no perderte nada

Mañana es la Coronación de Carlos III y en Twitter no se va a hablar de otra cosa, así que te toca ver algo que jamás creerías que ibas a ver.

¿Cómo planteas este sábado? ¿Vas a ir a la montaña, tienes cena con tu familia, quieres jugar con tu gato, tirarte en el sofá a hacer un maratón de series, ir a ver ‘Guardianes de la Galaxia vol.3’? ¡Olvídate de todo eso! Mañana es la Coronación de Carlos III y en Twitter no se va a hablar de otra cosa, así que te toca ver algo que jamás creerías que ibas a ver. No, Eurovisión no, esa es la semana que viene. Apúntate estos hitos en tu calendario en horario español, porque nunca poner una corona en una cabeza costó tanto esfuerzo.

BBC iPlayer DESCARGA
La aplicación BBC iPlayer para Android

7.00

Empieza la movida. Los lugares habilitados para que la gente se pare a ver el desfile se abren y se encienden las dos televisiones gigantes planeadas para los que se queden fuera en Green Park y St. James Park. El primero que llegue será el primero que se siente así que veremos a personas muy monárquicas durmiendo en la calle por placer desde el día anterior. ¡La verdadera experiencia! Los más madrugadores podrán ver a unos doscientos miembros de las Fuerzas Armadas haciendo el paseíllo como una especie de versión light de lo que vendrá después.

11.20

La procesión saldrá desde el palacio de Buckingham pasadas las 11 de la mañana y se dirigirá hasta la Abadía de Westminster, donde se hará una especie de teatro donde todos fingiremos que la iglesia y el rey son conceptos propios del siglo XXI. Los reyes Carlos y Camilla viajarán en el Diamond Jubilee State Coach, un carro más moderno y cómodo que el que dicta la tradición. Así es la monarquía británica: pura modernidad.

12.00

Un poco más allá de las 12, la procesión llegará a la abadía y el Rey Carlos entrará por la Gran Puerta Oeste, donde seguirá caminando, pasando entre los invitados (sin poder decirles “Hombre, qué hay, a ver si quedamos un día para tomar algo”), hasta llegar al centro, donde será coronado frente al Gran Altar. Antes de él irán llegando los representantes de la fe (una manera de hacer que esto no sea demasiado arcaico), representantes de los países del Commonwealth y Rishi Sunak, el primer ministro del Reino Unido de cuyo nombre nunca te acuerdas.

Los más melómanos estarán de suerte, porque el Rey ha encargado doce nuevas piezas que sonarán durante su Coronación. Una de ellas, por cierto, del creador de ‘El fantasma de la ópera’, Andrew Lloyd Webber. Mientras suena esta banda sonora le esperará el cetro, la corona, el orbe y el resto de la regalía que incluso en el resto de monarquías ya se ha dejado aparte por carca.

La ceremonia durará dos horas y en ellas Carlos III se presentará ante todo el mundo, se le nombrará Rey y la gente dirá “¡Dios salve al Rey!”. Después se sentará en el trono, utilizado desde el año 1300 y bajo el que se pondrá la Piedra del Destino, como si esto fuera una partida de ‘Dungeons & Dragons’ bastante mal pensada. Al final, todos los que que quieran podrán postrar rodilla delante del Rey podrán hacerlo, algo que puede tardar un rato largo.

Justo antes se usará la Cuchara de la Coronación para untarle en aceite usando olivas del Monte de los Olivos (con lo rico que está el aceite español, la verdad, qué oportunidad perdida), pero tristemente eso no podremos verlo por televisión. La cosa acabará con la comunión de aquellos que quieran tomarla y, al ritmo del himno estatal, los ya oficialmente reyes saldrán de la abadía rumbo a su reinado.

14.00

Montados en el Gold State Coach, la pareja recorrerá el mismo camino que a la ida pero esta vez de vuelta en un carro de hace 260 años de 7 metros repletos de oro que pesa unas cuatro toneladas (por si alguien estaba pensando en robarlo aprovechando la confusión).

15.30

Por terminar el día, el Rey saludará desde el palacio de Buckingham a la gente que le está esperando, algo que se lleva haciendo desde la coronación de Eduardo VII en 1902. En ese momento, los aviones de la Armada pasarán por el cielo rasantes durante seis minutos, harán unas cuantas cabriolas y dejarán que la gente se vaya, que tendrá hambre.

Cómo, cuándo y dónde ver la Coronación de Carlos III (si no vives en Londres)

Veamos cómo, cuándo y dónde ver el gran evento de este mes. También te diríamos qué comer mientras tanto, pero las palomitas las pagas tú.

Ahora mismo, Carlos III estará preparándose sus mejores galas y ensayando todo lo que tiene que decir para que el gran día de mañana, 6 de mayo de 2023, salga sin que nadie en Internet le convierta en un meme. Va a ser difícil. Y es que la Coronación es un evento que los ingleses no están acostumbrados a ver: aunque su rey apenas tenga un 49% de aprobación popular, ver a gente rica montada en carros de oro siempre es curioso por sentir que viajas a la Edad Media sin necesidad de túneles temporales. Veamos cómo, cuándo y dónde ver el gran evento de este mes. También te diríamos qué comer mientras tanto, pero las palomitas las pagas tú.

ExpressVPN DESCARGA
Proveedor de red privada virtual para teléfonos inteligentes

¿Cuándo será la Coronación?

A las 11 de la mañana en el Reino Unido, 12 de la mañana aquí, el rey Carlos III dará tiempo a los ciudadanos de que se levanten, se desperecen, coman un buen desayuno (al menos en el caso español) y se dispongan a ver dos horas tras las que, oficialmente, tendrán un nuevo monarca. Curiosamente, el evento está causando expectación en Estados Unidos, donde se imaginan Inglaterra como un lugar repleto de gente con monóculo e hiperclase, y se emitirá en todos los canales: un evento global en todos los sentidos.

Aunque en realidad todos estemos más pendientes del concierto de Take That que de otra cosa.

¿Dónde será la Coronación?

Si vives en Londres o estás de vacaciones lo vas a tener muy fácil para encontrar los sitios por los que pasa: es donde está toda la policía mirándote con cara de haber robado un par de coronas. Céntrate en The Mall o Whitehall y podrás ver pasar a toda una comitiva formada por la familia real y el servicio secreto. Spoiler: habrá más de lo segundo que de lo primero.

Si, por el contrario, estás en España pero quieres ver el momentazo pero no tienes VPN, podrás verse en varias cadenas. Para empezar, en RTVE: La 1 parará su trepidante programación mañanera del fin de semana para emitir un especial con Carlos Franganillo y Anna Bosch desde las 11 de la mañana que durará hasta las tres de la tarde. También podrá verse en el Canal 24 Horas y se harán recordatorios en los diferentes magazines en días posteriores. Si crees que puedes refugiarte en La 2, espero que estés preparado para ver horas y horas de documentales sobre la corona británica mucho menos divertidos que ‘The crown’.

En Telecinco no se podían perder esta cita (¡imagina!) y echarán ‘Socialité’ durante cinco horas, de diez de la mañana a tres de la tarde, con María Patiño como experta indeleble en el tema. “¡Es mi sueño, vaya acierto!”, dijo absolutamente nadie. Por otro lado, en La Sexta nos darán un poco de paz y evitarán el directo con un resumen a las 13.15 que durará solo 45 minutos antes del Telediario. En Antena 3 han pensado que toda una mañana comiéndonos repeticiones de ‘La ruleta de la suerte’ y Karlos Arguiñano nos apetecería más. No están equivocados.

Supuestamente estamos ante una coronación para acabar con todas las coronaciones: diversa, multiétnica, adaptada al siglo XXI, diferente. Una pequeña intuición nos hace pensar que va a ser Stacy Malibú con un sombrero nuevo. Veremos.

Todo lo que siempre quisiste saber sobre la Coronación de Carlos III

Puede parecer el siglo XV, pero es 2023: tras 70 años de reinado de Isabel II, sin que en ningún momento pensara en abdicar (no es como si hubiera disparado a un elefante, por ejemplo), ahora es su hijo Carlos el que se ve en el marrón no solo de reinar, sino de aguantar la ceremonia de coronación.

Cuentan los antiguos libros que al fallecer la auténtica Reina de Inglaterra, su primogénito se hizo con el mando del estado al ungirse el cetro y la corona y hundirse en el trono real, recibiendo el calor de los súbditos que fuera del palacio le esperaban laureándole. Puede parecer el siglo XV, pero es 2023: tras 70 años de reinado de Isabel II, sin que en ningún momento pensara en abdicar (no es como si hubiera disparado a un elefante, por ejemplo), ahora es su hijo Carlos el que se ve en el marrón no solo de reinar, sino de aguantar la ceremonia de coronación.

Si ya parece muy cansado cada vez que le toca asistir a un acto real, pensando en lo bien que estaría viendo una peli con Camilla y dejando que los sirvientes les preparen un Colacao, imaginaos cómo estará a lo largo de las horas y horas de la coronación. Que al fin y al cabo tiene 74 años, tampoco está para estos trotes. El 6 de mayo (o sea, este sábado) veremos (quien se despierte para ello) un momento histórico: todo un país haciendo como que le gusta un señor del que se han reído toda la vida. Vamos a ver cómo van a hacerlo.

BBC iPlayer Descarga
La aplicación BBC iPlayer para Android

Bueno, pero, ¿qué es una coronación?

Por si no tuviste suficiente con la de Felipe VI en 2014 o vives en un estado en el que no hay una persona en el poder con derechos sagrados, una coronación es, básicamente, el larguísimo acto mediante el que el Rey se convierte en Rey. Han pasado ocho meses desde la muerte de Isabel II (y once desde que tomara el té con el osito Paddington, cúspide de su reinado) y gran parte de Londres va a salir a la calle a celebrar que tienen nuevo soberano.

Durante la coronación, la casualidad, se le pondrá la corona a Carlos III, un gesto que une monarquía, iglesia y estado en un ritual religioso donde, en pleno siglo XXI, el rey jurará ante el país y Dios. En Buckingham han dicho que la ceremonia va a mirar el futuro pero algo nos hace sospechar que va a parecer tan moderna como ese limón que lleva en tu nevera desde agosto de 2021 y te mira con ojos de “Por favor, tírame ya”.

¿Cuánto durará la ceremonia?

Si tenías pensado desperezarte el sábado a las 12 con la coronación hasta que el cuerpo aguante, prepara unos cuantos snacks, porque no va a ser corta. Cierto, no va a durar tres horas como la de su madre (y cualquier blockbuster actual), pero sí dos horas. Al fin y al cabo la ceremonia lleva repitiéndose durante un milenio, así que está bien estudiada: no esperéis que de repente salga Shakira a cantarle cuatro cosas a Piqué o que los invitados lleven vestidos dignos de la gala MET. Va a ser una cosa austera, salvo por el oro, los brillantes, el cetro y la corona y el poder absoluto en manos de una persona.

2KG9XWE King Charles III and the Queen Consort during the State Banquet held at Buckingham Palace in London, during the State Visit to the UK by President Cyril Ramaphosa of South Africa. Picture date: Tuesday November 22, 2022.

¿Qué va a pasar?

Más o menos va a ser como la Santa Misa en La 2 pero con mucho más lujo. El Arzobispo de Canterbury, Justin Welby, será el presentador de la ceremonia, que empezará con Carlos III diciendo quién es y presentándose ante la gente. Después jurará su cargo y le untarán con aceite sagrado, algo que, a pesar de los memes divertidísimos que daría, no veremos. Una pena que nadie piense en Twitter en esos momentos.

Después, el rey se vestirá con la ropa propia de la coronación y será investido llevando el orbe, el anillo de la coronación y un montón de zarandajas más que después irán a la Torre de Londres hasta que William coja el testigo dentro de un par de años. Al final de la ceremonia se acercará al trono, se pondrá la corona y el único príncipe al que aún le interesa todo esto se arrodillará ante su padre. Después, los súbditos pasarán a hacer lo propio en un ejercicio tan arcaico como, la verdad, aeróbico.

¿Qué corona va a usar?

Cuesta creer que la Corona de St. Edward pese solo dos kilos y pico. En un momento de inflación y en el que las diferencias entre clases cada vez son más notorias, la monarquía británica pondrá en la cabeza de un señor una corona con 444 piedras preciosas (zafiros, rubíes, amatistas, etcétera). El artefacto en cuestión existe desde que Carlos II fuera rey en 1661 y debe quedarse en la Abadía de Westminster.

Al salir, para que su cocorota no sufra por el sol, le pondrán otra más de andar por casa: creada en 1937, la Corona del Estado Imperial solo tiene 2868 diamantes, incluyendo uno de los más grandes del mundo (Cullinan II). Después de que su baño de masas acabe en la capilla de St. Edward, el Rey tendrá que dejarla preparada para que la devuelvan a Buckingham Palace. Qué pereza pedir un Glovo en esos momentos, pero es lo que hay.

¿Habrá una procesión?

Vaya que si habrá una procesión. Dos, de hecho, por las calles de Londres. Una para ir a coronarse y otra ya coronado. Para que nadie piense en hacer una locura, el Rey estará protegido por aviones de combate, 29.000 policías y demás despliegue antiterrorista. En total irá en carruaje (el Diamond Jubilee State Coach) a la ida y a la vuelta (el famoso Gold State Coach) durante 2,09 kilómetros. Muy austero todo.

La reina, en su día, hizo una procesión de 8 kilómetros, pero era otra época. En ambas procesiones el rey hará el mismo camino, del Palacio de Buckigham a la Abadía de Westminster pasando por The Mall y Whitehall. Igual que tú te das un paseíto agradable de sábado para ir a tomarte un café y un dónut, Carlos III se lo da para ponerse una corona en la cabeza. Siempre ha habido clases.

¿Cuánto va a costar la coronación?

Porque claro, tu café y tu dónut cuestan dos euros y pico, pero una coronación como esta no tiene pinta de ser barata, ¿verdad? Estás en lo cierto… aunque no sabemos la cifra exacta. Se supone que la tendremos tarde o temprano, eso sí, en un supuesto ejercicio de transparencia del rey menos transparente. Y ya es decir. La excusa para este gasto insano de dinero es el de siempre: mantener la afirmación de que la Corona da más dinero del que quita. “Se espera que más de mil millones entren en la economía como resultado de esta Coronación”, han dicho desde palacio.

Básicamente, la idea es que cuanto más se gasten, más ganarán en todos los sentidos: como acudirán más de cien piezas importantes de la política británica, tendrán la oportunidad de charlar y conocerse. ¡Ah, si tan solo tuviéramos una herramienta sencilla para poder hablar con alguien a tiempo real estés donde estés! Habrá que esperar a la siguiente coronación. Desde la Corona Británica también han dicho que, para ahorrar costes, Carlos ha reutilizado muchos elementos ceremoniales en vez de pedir otros nuevos. El Marie Kondo de los reyes le vamos a llamar.

¿Va a ser Camilla reina? ¿Y qué pasa con la familia?

Camilla será ungida reina pero no recibirá una corona hecha específicamente para ella, sino que usará la de Mary, la mujer de Jorge V: cuando, en 1911, pagó la corona repleta de gemas, lo hizo esperando que todas las futuras consortes la llevaran, y van a cumplir. Eso sí, hará cambios en la misma. Nada, cuatro cositas, como por ejemplo ponerse tres de los diamantes más grandes del mundo, propiedad de Isabel II. “Para honrar su memoria”, dice. La típica memoria honrada con tres diamantes del tamaño de mi puño.

Por su parte, Harry asistirá pero Meghan se quedará en California con sus dos hijos tomándose un daiquiri y dándose un bañito en la piscina. Nadie puede culparla. La excusa oficial es que su hijo Archie hace cuatro años, pero realmente no habría asistido a la ceremonia ni a punta de pistola. Por su parte, también asistirá el hermano del rey, Andrew, aunque ya no trabaja en la familia real, así que toca descansar y quitarse del durísimo trabajo que supone cobrar millones por tener un puesto solo testimonial.

En la ceremonia podemos esperar caras conocidas: más de cien mandatorios de alrededor del mundo, incluyendo a Jill Biden y, se supone, los Reyes de España. En lugar de las 8000 personas que invitó su madre, Carlos III ha invitado solo a 2000. Y tú pensando que tu grupo de amigos era grande, ¿eh?

¿Qué más va a pasar ese fin de semana?

Primero habrá un concierto en el Castillo de Windsor en el que cantarán Lionel Richie, Katy Perry y Take That. Además, se instará a que la gente prepare una comida de lujo para celebrar que tienen nuevo soberano. Por supuesto, diferentes lugares de Reino Unido tendrán iluminaciones especiales y, quizá lo más importante, el lunes será fiesta para todos los británicos. Al fin algo que todos entendemos.

La coronación ya está aquí, y parece que este rey está dispuesto a ser más moderno que Isabel II. No parece que se vaya a abrir un TikTok mañana, pero al menos abre sus puertas a una (supuesta) austeridad. Habrá que verlo. De momento, toca celebrar: cualquier excusa es buena para una comilona a gusto.

La Coronación de Carlos III tiene su primera baja importante (pero todos la entendemos)

En la coronación de Carlos III, el monarca que nadie pensó que llegaría a reinar, su hijo Harry irá a ver la ceremonia medieval con medios del siglo XXI… pero sin su esposa Meghan.

Ah, sí, la corona británica. La que en España conocemos por los chistes de las series británicas, la canción de Zapato Veloz sobre Lady Di que decía “Se lió con Carlos el Orejas, el más guapo anglosajón” y los líos de ‘The Crown’. No ha habido cacerías de elefantes ni huidas a Abu Dabi, pero a cambio han tenido conversaciones sobre tampones e hijos que ya no se hablan. Hoy, en la coronación de Carlos III, el monarca que nadie pensó que llegaría a reinar, su hijo Harry irá a ver la ceremonia medieval con medios del siglo XXI… pero sin su esposa Meghan. Drama.

Netflix Descarga
Aplicación y servicio de streaming de vídeo

A Meghan mía, princesa de un cuento infinito

Vamos a poneros un poco en situación, porque la verdad es que bastante tenemos en España como para cnetrarnos en lo que hacen en Reino Unido: en enero de 2020, Harry y Meghan Markle decidieron que a ellos eso de tener que hacer tareas monárquicas (como ir a hospitales o a misas aburridísimas) no les iba y preferían dedicarse a preparar series para Netflix y hacer entrevistas polémicas con Oprah Winfrey. Desde que sacara los trapos sucios de la familia en dicha entrevista, Harry y su familia han roto lazos por completo. Bueno, más o menos.

Meghan Markle, antigua actriz, actual escritora de cuentos para niños, creadora de series y mocatriz, no cae bien a la corona británica. Y conocedora de todos los problemas que ha traído a la misma, ha decidido no ir a la coronación de su suegro, una decisión dura que, sin duda, habrá recibido con lágrimas en los ojos mientras se toma un cruasán en bata y se pone a ver la última temporada de ‘The Crown’ aprovechando que Harry no está en casa.

El Rey Carlos ha dicho que el gesto de invitar a su hijo es una manera de hacerle saber del “amor por Harry y Meghan mientras continúan construyendo sus vidas en otro país”. Vamos, que te quiero mucho, pero lejos. Según dicen las malas lenguas, Harry y su hermano no se hablan desde 2020 y ni siquiera comparten coche (por otro lado, son príncipes, no necesitan hacer un Blablacar) ni se tienen cariño.

Que Meghan no asistiera a la coronación ha sido visto como algo predecible por la siempre incisiva prensa británica (si un día váis al Reino Unido, no dejéis pasar las portadas de las revistas sensacionalistas: nos llevan mil años de ventaja), que creen que ha sido el mal menor: mejor que no vaya para eliminar el dramita. Al final, no se diferencia tanto de aquella vez que tu primo Fernando se casó y la novia de su hermano tenía que trabajar y nadie le cambiaba el día. Solo que con coronas y trajes largos.

Meghan y Harry siguen trabajando en ellos mismos, mientras tanto. Literalmente: además de la entrevista han sacado libros y docuseries basados en su pareja y su valentía de romper con una familia que les daba la paguita cuando ya eran multimillonarios para los restos. Un poco como el adolescente que tiene un padre millonario y se va un año a Nueva York a reflexionar.

Eso sí, Harry ha dejado claro que la pelota está en el tejado de los británicos: “Necesitamos una conversación constructiva, una que pueda pasar en privado y que no se filtre”. Si habéis visto ‘Spencer’ ya sabréis que eso no es tan sencillo. Y si no, llevaos algo de este artículo además de un poquito de mala leche: una recomendación majísima.