El acuerdo comercial recientemente establecido entre Estados Unidos y la Unión Europea implicará un arancel del 15% sobre los fármacos importados desde Europa, según anunció la Casa Blanca. A pesar de que ciertos medicamentos genéricos estarán exentos de esta carga impositiva, aún no se han publicado detalles específicos sobre cuáles serán estos productos.
Un movimiento que no beneficia a nadie
Este nuevo arancel representa un cambio significativo respecto a las amenazas previas del expresidente Trump, quien había sugerido un impuesto de hasta el 200% sobre los medicamentos. Sin embargo, esta medida venía con un período de implementación de hasta 18 meses. Ahora, el arancel del 15% es definitivo y no está sujeto a los hallazgos de una investigación de seguridad nacional en curso que podría generar tarifas específicas para ciertos países.
Según estimaciones, el impacto económico de este arancel en el sector farmacéutico podría ascender a 19 mil millones de dólares. La exposición de cada empresa a este nuevo impuesto variará considerablemente, dependiendo de las estrategias que cada una implemente para mitigar su efecto. Los grupos comerciales de la industria farmacéutica habían mantenido la esperanza de que sus medicamentos no estuvieran sujetos a aranceles, por lo que la falta de una exención se percibe como un retroceso.
A pesar de esta situación, el hecho de que el arancel se limite al 15% podría ser visto como un resultado aceptable, especialmente considerando las amenazas de tarifas mucho más elevadas. Sin embargo, se espera que los fabricantes de productos de marca absorban gran parte de los costos, ya que trasladar el aumento a los pacientes es más complicado debido a los contratos existentes con los planes de salud y otros actores en la cadena de suministro de medicamentos.
