La serie Final Fantasy 7 ha vuelto a acaparar la atención de la industria del videojuego tras el reciente lanzamiento de la primera parte del remake, conocido como Intergrade, para la nueva Nintendo Switch 2. Este acontecimiento ha generado una ola de interés, llevando a su director, Haoki Hamaguchi, a dar diversas entrevistas donde se han discutido los planes para la tercera parte del proyecto, que promete ser la culminación de esta ambiciosa reinvención.
Si lo antiguo funciona, para qué cambiar
A pesar de las expectativas sobre el potencial gráfico que podría ofrecer una actualización a Unreal Engine 5, Hamaguchi ha anunciado que no se migrará a esta nueva versión del motor gráfico. En lugar de ello, el equipo continuará su trabajo en Unreal Engine 4, que ya han adaptado para satisfacer sus necesidades específicas. Según el director, es más beneficioso contar con algo con lo que estamos familiarizados y que hemos adaptado a lo que necesitamos.
Además, se ha confirmado que la secuela, Final Fantasy 7 Rebirth, será jugable en la Nintendo Switch 2. Hamaguchi destacó que el equipo está dedicando esfuerzos significativos para asegurar una tasa de imágenes por segundo estable, lo que implica realizar todos los pequeños ajustes necesarios para optimizar el rendimiento del juego en esta consola, que, comparativamente, posee menos potencia que otros sistemas de juego actuales.
La recepción del port de Intergrade ha sido positiva, lo que indica que Square Enix ha logrado realizar un buen trabajo en cuanto a la optimización del rendimiento del juego, a pesar de las limitaciones de hardware de la Nintendo Switch 2. Las ventas han acompañado este lanzamiento, lo que sugiere que el interés y la expectativa por el proyecto continúan creciendo, a pesar de la decisión de no actualizar el motor gráfico para futuras entregas.