Los accionistas de Electronic Arts han aprobado oficialmente la adquisición de la compañía por un consorcio liderado por el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita. Según un informe de Bloomberg, más de 201 millones de votos se emitieron a favor de la operación, en comparación con solo 1.9 millones en contra y 90,000 abstenciones. Este acuerdo, valorado en un total de 55 mil millones de dólares, implica que los accionistas actuales recibirán $210 por acción, lo que representa un 25% de prima sobre el precio de cierre del 25 de septiembre de 2025.
Una decisión que no sorprende a nadie
El financiamiento de esta adquisición incluye un préstamo de $20 mil millones, lo que expone a Electronic Arts a riesgos significativos. Este es uno de los mayores buyouts apalancados de la historia, lo que podría alterar el equilibrio financiero de la compañía. La inversión del Fondo de Inversión Pública ha sido vista por muchos como un intento de “lavado deportivo”, dado el interés de Arabia Saudita en aumentar su influencia en la industria del entretenimiento y los deportes a través de inversiones en diversas empresas y organizaciones deportivas.
El Fondo, liderado por el príncipe heredero Mohammed bin Salman, se encuentra bajo un intenso escrutinio internacional debido a su supuesta implicación en la muerte del periodista Jamal Khashoggi y sus relaciones con figuras políticas estadounidenses, incluido el expresidente Donald Trump y su yerno Jared Kushner, quien es un inversor minoritario en la compra.
Aunque la aprobación de los accionistas es un paso crucial, la adquisición todavía necesita la luz verde de los reguladores. Sin embargo, se estima que esta aprobación es casi segura, dado el poder político de los involucrados. Andrew Wilson, CEO de Electronic Arts, ha declarado que los valores de la empresa permanecerán inalterados bajo la nueva propiedad, aunque muchos se preguntan cómo la influencia del príncipe podría impactar la dirección futura de la compañía.
Netflix ha decidido cancelar su serie Reclutas (Boots) después de una única temporada, a pesar de recibir elogios tanto de la crítica como del público. La serie, creada por Andy Parker y basada en las memorias de Greg Cope White, sigue la historia de Cameron, un joven gay que se une a los marines de Estados Unidos en 1990, una época en la que ser homosexual era ilegal en las fuerzas armadas. Los buenos datos de audiencia y las conversaciones que Netflix había mantenido con Sony, productora de la serie, apuntaban a la posibilidad de una renovación.
Lo que diga el rubio
Sin embargo, la cancelación ha sorprendido a muchos, ya que se habían extendido los contratos del reparto antes de que se anunciara la decisión final. La controversia en torno a Reclutas no ha estado ausente; el secretario de prensa del Pentágono, en una declaración a Entertainment Weekly, califica la serie de “basura woke”, lo que ha suscitado críticas por parte de la audiencia y del sector militar.
La serie logró captar la atención del público por su enfoque emotivo en temas de identidad y pertenencia en un contexto marcado por la discriminación y el estigma. No obstante, la decisión de Netflix subraya una realidad del panorama televisivo contemporáneo: la aclamación crítica y las métricas de visualización no siempre garantizan la continuación de una serie. En los últimos años, hemos visto numerosos casos en los que producciones populares y bien valoradas han sido canceladas, lo que plantea interrogantes sobre los criterios de renovación de las plataformas de streaming.
A pesar de su corta vida, Reclutas ha generado un diálogo importante sobre la representación LGBTQ+ en los medios y la complejidad de las experiencias individuales dentro de estructuras institucionales. Con su cancelación, queda abierta la conversación sobre la forma en que las historias diversas encuentran su lugar en un mercado cada vez más competitivo.
El mundo del cine se encuentra de luto tras la trágica muerte de Rob Reiner, reconocido director y actor, quien fue encontrado sin vida en Hollywood. Su fallecimiento ha suscitado una ola de tristeza y preocupación en la comunidad artística, donde Reiner fue una figura influyente, conocido por su trabajo en clásicos cinematográficos como Cuando Harry conoció a Sally y La princesa prometida. Muchos colegas y admiradores han expresado su condolencias en las redes sociales, recordando la profundidad de su impacto en el cine.
Trump, vale ya
Sin embargo, la noticia se ha visto opacada por un controversia que involucra a Donald Trump. El ex presidente, en su plataforma Truth Social, comentó sobre la muerte de Reiner, refiriéndose a él como “un torturado y luchador”. Sorprendentemente, Trump utilizó la ocasión para arremeter contra el director, sugiriendo que Reiner tenía responsabilidad en su propia muerte. Este tipo de comentarios no solo han generado críticas en la comunidad de Hollywood, sino también entre sus seguidores, quienes consideran que es inapropiado intentar politicizar un evento tan trágico.
El mensaje de Trump, que hacía alusión a la naturaleza desafiante y “luchadora” de Reiner, despertó una ola de reacciones negativas, con muchos argumentando que el ex presidente se aprovechó de la tragedia para criticar a alguien que fue una voz disonante en su carrera política. La tensión entre figuras públicas y expresiones de condolencia se ha intensificado en la era digital, donde el uso de las redes sociales es central en la comunicación. Los comentarios de Trump parecen reflejar esta nueva normalidad, donde cada evento es visto como una oportunidad para la confrontación política.
Mientras tanto, la comunidad del entretenimiento se une en un momento de reflexión sobre el legado de Rob Reiner y su contribución al cine, dejando de lado las controversias que han surgido. Su obra perdurará, independientemente de las polaridades que marcan el contexto actual.
El ambicioso proyecto cinematográfico de Tom Cruise, que iba a ser dirigido por Doug Liman, ha sido cancelado tras llegar a un punto muerto. Según informes, esta iniciativa, que prometía ser la primera película narrativa filmada en el espacio, no avanzó debido a la renuencia de Cruise a solicitar permiso a la administración de Donald Trump para coordinar el trabajo con la NASA.
El problema: el presidente de EEUU
La película sin título se anunció por primera vez en 2020, generando gran expectación al confirmarse que el rodaje tendría lugar en la Estación Espacial Internacional. Desde entonces, poco se había sabido del avance del proyecto, aunque en 2022, la jefa de Universal Pictures, Donna Langley, había declarado que estaban trabajando en un gran proyecto de desarrollo con Cruise, donde se contemplaba que el actor fuera el primer civil en realizar una caminata espacial.
El guion de la película iba a presentar a Cruise como un personaje que, enfrentado a sus propios problemas, se convierte en el único capaz de salvar a la Tierra. Sin embargo, los obstáculos burocráticos y políticos han llevado a que esta idea, que prometía revolucionar el cine, no vea la luz.
En cuanto al futuro de Cruise, se ha confirmado que colaborará con el director Alejandro G. Iñárritu en otra película aún sin título, programada para estrenarse el 2 de octubre de 2026. Aunque no se conocen muchos detalles sobre este nuevo proyecto, contará con un elenco estelar que incluye a Jesse Plemons, Emma D’Arcy, John Goodman, Riz Ahmed y otros reconocidos actores.
A medida que el mundo del cine sigue avanzando, los fanáticos de Tom Cruise pueden esperar más sorpresas, aunque el deseo de verlo en el espacio tendrá que permanecer como un sueño no realizado por el momento.
La administración Trump se prepara para lanzar su estrategia nacional de ciberseguridad en enero, según múltiples fuentes cercanas al documento. Este plan, que consta de solo cinco páginas, se estructura en seis pilares fundamentales: la ofensiva cibernética y la disuasión, la alineación de regulaciones, el fortalecimiento de la fuerza laboral cibernética, la adquisición federal, la protección de infraestructuras críticas y el enfoque en tecnologías emergentes.
Cinco páginas, y ya estaría
A pesar de su breve extensión, el documento táctico aborda temas significativos como la ciberdelincuencia, China, la inteligencia artificial y la criptografía post-cuántica. Sean Cairncross, Director Nacional de Ciberseguridad, ha destacado un enfoque más agresivo hacia el ciberespacio, señalando que el objetivo es introducir costos y consecuencias para los adversarios. “Se está volviendo más agresivo cada día”, afirmó Cairncross durante la cumbre cibernética de Aspen 2025, enfatizando la integración de nuevas tecnologías en esta estrategia.
Actualmente, la administración está solicitando retroalimentación sobre la estrategia, lo que sugiere que podrían haber cambios antes de su publicación final. Algunas fuentes han considerado este documento más como una herramienta de comunicación que como un plan definitivo, insinuando que se esta trabajando en acciones más concretas que seguirán a la publicación de la estrategia.
El lanzamiento de esta estrategia es flexible y podría coincidir con el anuncio de una estrategia de seguridad nacional más amplia, la cual ha experimentado demoras en su publicación. Aunque la administración busca hacer pública su estrategia en enero, la fecha exacta dependerá de este desarrollo más amplio. Si se confirma, esta estrategia marcará un cambio significativo en la postura de Estados Unidos en el ámbito cibernético.
En un significativo giro en su estrategia de producción, Apple estaría considerando volver a colaborar con Intel para la fabricación de los chips de la serie M, específicamente los modelos M5, M6 y M7, para el año 2027. Esta posible asociación marca un regreso a la compañía que Apple dejó atrás en 2020 al adoptar su línea de chips Apple Silicon, basada en arquitectura ARM, y representa un enfoque más diversificado en su cadena de suministro.
Abrazando a Intel para que no se cabree Trump
Según el analista Ming-Chi Kuo, la inclusión de Intel como segundo fabricante permitiría a Apple mitigar riesgos de suministro que habían surgido con su dependencia casi total de TSMC. Esta estrategia podría incorporar la producción de chips de menor gama, como los utilizados en MacBook Air y iPad Air, lo que representa un costo de producción más bajo y una menor complejidad al delegar la fabricación a un socio como Intel. Sin embargo, los chips de gama alta continuarán siendo fabricados por TSMC, alineándose con las necesidades tecnológicas avanzadas y los plazos críticos de Apple.
Este movimiento no es solo una cuestión corporativa; responde a presiones externas, especialmente del gobierno estadounidense, para incrementar la producción nacional. La posibilidad de fabricar estos chips en Estados Unidos se alinea con las políticas que buscan fortalecer la oferta interna y crear empleos locales en el sector tecnológico.
A pesar de estas modificaciones en la cadena de producción, los usuarios finales no notarían diferencias significativas. Los chips seguirían siendo diseñados por Apple y mantendrían la misma arquitectura y rendimiento que los fabricados por TSMC. Así, Apple parece estar equilibrando su necesidad de innovación continua con un enfoque pragmático que asegura la estabilidad en su cadena de suministro y la producción de sus dispositivos.
Donald Trump ha confirmado su intención de continuar con la demanda contra la BBC por la supuesta edición del video de su discurso del 6 de enero, emitido durante la insurrección en el Capitolio.
La controversia surgió después de que se revelara que la cadena británica alteró la grabación, lo que llevó a Trump a sentir que su imagen y mensaje habían sido distorsionados.
En una entrevista en el programa “The Ingraham Angle”, Trump expresó su frustración con la cobertura mediática y comentó: “Bueno, supongo que tengo que hacerlo” en referencia a la acción legal que planea emprender.
🚨 JUST IN: President Trump CONFIRMS his intention to sue BBC for $1 BILLION after they deceptively edited his J6 speech
“They DEFRAUDED the public! And they’ve admitted it!”
Una demanda que puede hacer peligrar a la cadena de noticias internacional
El expresidente argumentó que la edición del video no solo es engañosa, sino que también representa un ataque a su derecho a la libre expresión. La BBC, por su parte, no ha hecho comentarios detallados sobre la situación, más allá de reafirmar su compromiso con la veracidad y aclarar que su altar fue un intento de contexto más que uno malintencionado. Sin embargo, este incidente ha reavivado las tensiones entre Trump y los medios de comunicación, un tema recurrente en su trayectoria política.
Trump ha sido crítico con diversas plataformas de medios, acusándolas de desinformación y sesgo. La demanda, si se lleva a cabo, podría no solo afectar la reputación de la BBC, sino también plantear preguntas sobre la libertad de prensa y la responsabilidad de los medios a la hora de reportar hechos históricos.
🔴 NEW: The senior BBC executive who dismissed concerns over Panorama’s doctored Donald Trump speech has been placed in charge of the news division
Observadores legales sugieren que la solución de este caso podría sentar un precedente en la relación entre políticos y medios de comunicación, al definir hasta dónde pueden llegar las alegaciones de difamación y manipulación.
Mientras tanto, el caso sigue captando la atención de los medios y podría volverse un foco de atención en el contexto de la próxima campaña presidencial de 2024, donde Trump busca reafirmar su base de apoyo y la percepción pública frente a su figura controvertida.
El cine de los 80s es recordado con muchísimo cariño y no es para menos. Algunas de las películas de aventuras y acción más míticas de la historia del cine son de esa época. El nivel de creatividad que se manejaba en la época y los directores y guionistas involucrados eran envidiable, llevando a joyas únicas que aún hoy son recordadas. Y que en no pocos casos fueron apabullantes éxitos de taquilla. Eso fue el éxito de una de las trilogías más recordadas de la historia y que aún hoy se sigue celebrando: Regreso al futuro.
Concebida por Robert Zemeckis y Bob Gale y producida por Steven Spielberg, esta es una franquicia que partía de una premisa muy sencilla. ¿Qué ocurriría si un joven viajara al pasado y conociera a sus padres en el momento que se conocieron y se enamoraron? ¿Qué clase de desastres podría provocar si cometiera el más mínimo error?
Una película que inventó lo que hoy es cliché
Si bien hoy es un cliché esta historia para toda clase de series, libros y películas, lo es a causa de la primera entrega de esta franquicia de películas. Marty McFly fue el adolescente rebelde e impulsivo original que viaja en el tiempo en un coche de estética retrofuturista conducido por las estrafalarias ideas de un científico loco amigo suyo, llevándole a una aventura de lo más desquiciada. Que sólo se volverá más y más desquiciada con cada nueva entrega de la franquicia. Pero ahora iremos a eso.
La primera de las películas, Regreso al futuro, se mantuvo sencilla. Transcurriendo en 1985, el protagonista Marty McFly viaja 30 años al pasado, a 1955, probando la máquina del tiempo que ha hecho Doc, su amigo y científico no muy bien de la cabeza que ha construido en un DeLorean. El resultado lleva a que disrupta la relación de sus padres, casi provocar que nunca llegue a nacer, y finalmente, conseguir volver a su época sin comprometer ni su relación ni la de sus padres ni el continuo espacio-tiempo.
Tremendamente ingeniosa y alocada para la época, muy inspirada por la serie de televisión La dimensión desconocida y los cómics de viajes en el tiempo de Superman, la película fue un tremendo éxito entre crítica y público. Con un presupuesto de 20 millones de dólares, consiguió hacer casi 390 millones en taquilla, sin contar todo lo que ha hecho en televisión y los formatos domésticos, siendo sorprendentemente alabada por la mayoría de críticos de la época como una película juvenil ingeniosa, inteligente y que suponen un giro muy inteligente a las historias de ciencia ficción gracias a su humor y su narrativa, incluso si su inicio es demasiado lento y sobrexpositivo.
Ganando numerosos premios y llegando a estar nominada a cinco oscars, aunque no ganaría ninguno, fue la gran sorpresa de 1985. Y para sorpresa de nadie, llegaron las secuelas.
Las secuelas del gran éxito
Tardaron cuatro años en hacer su segunda entrega, pero la hicieron. Volviendo todos los involucrados en la película original menos Crispin Glover, que hacía del padre de Marty McFly, pero se le consideró muy problemático para trabajar con él, la película prometía lo mismo, pero con un giro diferente. Esta vez no viajarían al pasado, sino al futuro. Pero Marty, que aparentemente no aprendió nada de la primera película, se mete en problemas y se trae al presente un objeto del futuro que cambia completamente el futuro. Porque, ¿qué es el presente sino el pasado del futuro?
Con viajes al futuro, al pasado y con un enfrentamiento directo contra su gran némesis desde la primera película, el matón Biff, la película se construye desde la premisa de su antecesora haciéndola más grande, con más consecuencias y en cierto modo, visionaria. A fin de cuentas, trata de un millonario haciéndose con el poder de EEUU y arruinándolo todo. Pero su visión sólo lo es a medias: en 1989, fecha del estreno de la película, Donald Trump ya era una figura importantísima de la sociedad estadounidense y había declarado su intención de presentarse a presidente de EEUU. Y si esta película sirve de presidente, la idea no entusiasmaba ya entonces.
Por otra parte, la película volvió a ser un éxito. Con 40 millones de presupuesto, recaudó algo más de 332 millones de dólares y la crítica volvió a formular un saludable entusiasmo. Aunque algunos críticos vieron en la película un escapismo entretenido que carecía de la imaginación de la anterior y los premios no brillaron de la misma manera que en la anterior.
Una tercera película muy querida
Sólo un año después y siguiendo la escena final de esta segunda película, se estreno la tercera y última película de la franquicia: Regreso al futuro III. Con Doc autoexiliándose al pasado, específicamente al año 1885, Marty tendrá que ir a su rescate cuando reciba un mensaje de que algo va muy mal y su antiguo amigo necesita su ayuda. Algo que se solventa en una película con todos los tropos del western, tremendamente ingeniosa, y que sirve de colofón perfecto al núcleo emocional de esta sobresaliente trilogía de películas.
Costando otros 40 millones de dólares, esta vez recaudaron solo 245 millones, si es que se puede decir solo cuando hablamos de esas cifras. Y la crítica fue, sorprendentemente, mucho más positiva que con respecto de la segunda. Aunque la ambición de la segunda entrega era mucho mayor, con una trama más convulsa e intentando adornar todo con muchos temas superficiales aparentemente profundos, las intenciones mucho más puras y directas de esta secuela de hacer una película divertida, que se centre en los personajes y su relación y cómo utiliza los tropos del western enamoraron a la crítica. Y no sin muy buenos motivos.
Tras la trilogía, la franquicia se cerro sin que nunca más se haya intentado resucitarla. No en el cine. Ha tenido series de televisión, videojuegos, pinball, biografías de sus actores y todo lo inimaginable en cuanto a merchandising, pero nunca nadie ha propuesto una cuarta película. Y es mejor así. Porque ahora puedes ver esta excelente trilogía en Netflix que, además, no necesita convertirse en tetralogía para que recordemos lo buena que es.
Bigelow, conocida por su trabajo en películas tensas y de acción, ha realizado un meticuloso ejercicio de documentación, apoyándose en expertos militares y en la realidad de los procesos de respuesta ante un ataque nuclear. La narrativa se desarrolla a través de segmentos episódicos que muestran las diferentes perspectivas de los 18 minutos previos al impacto, destacando la urgencia en la respuesta del Pentágono y del Comando Estratégico de Estados Unidos (STRATCOM), que tendrían solo 15 minutos para actualizar al presidente sobre la situación.
En una de las escenas clave, se menciona que las probabilidades de éxito en la intercepción de un misil son del 60%, comparadas con el 55% reportado en pruebas reales. Este tipo de detalles resuena profundamente, ya que el filme busca retratar la realidad de cómo se manejaría una crisis tal en términos burocráticos, donde la decisión de contraatacar o rendirse recae finalmente en una sola persona: el presidente de Estados Unidos.
El filme también aborda la normalización de alertas sobre amenazas nucleares, recordando que durante la administración Trump, se registraron al menos 15 llamadas de alerta sobre Corea del Norte, muchas de las cuales fueron falsas alarmas. En este contexto, Una casa de dinamita no solo es una obra de ficción aguerrida, sino un comentario sobre el funcionamiento del sistema que rodea la amenaza nuclear, enfatizando que el verdadero antagonista puede ser “el sistema que hemos construido”.
Recientemente, el gobierno de EE.UU. ha utilizado imágenes del famoso videojuego Halo para promover sus esfuerzos de deportación, lo que ha desatado una ola de críticas en línea. Esta controversia comenzó cuando el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) publicó una imagen relacionada con Halo con la frase “Destroy the Flood”, en un intento por deshumanizar a los inmigrantes al compararlos con formas de vida alienígenas perjudiciales.
Un anuncio muy, muy poco agradable
El uso de este tipo de lenguaje y simbolismo en la propaganda gubernamental ha sido considerado por muchos como una falta de seriedad peligrosa, evocando comparaciones con momentos oscuros de la historia, donde los grupos de personas han sido deshumanizados para justificar la violencia y la opresión. A pesar de la atención que ha generado, Microsoft, la empresa detrás de Halo, no ha emitido aún una respuesta al respecto, algo que recuerda situaciones pasadas en las que compañías como Nintendo han mantenido silencio ante el uso de su propiedad intelectual en contextos cuestionables.
Por otro lado, GameStop, que recientemente retuiteó el mensaje del DHS, ha mostrado una disposición a apoyar esta propaganda anti-inmigrante, lo que ha suscitado más reacciones en los foros de discusión. Mientras que las conversaciones sobre estas publicaciones están prohibidas en el Discord de Halo, en el subreddit de la comunidad, el debate ha sido permitido, reflejando un deseo por parte de los fans de discutir el uso de su franquicia favorita en un contexto tan controvertido.
Algunas voces en línea han criticado la superficialidad de esta táctica de la administración de Trump, comparando su enfoque en redes sociales con el comportamiento de un “adolescente de 17 años”. Este episodio pone de relieve las tensiones entre el entretenimiento, la política y la responsabilidad social en la era digital.