Hace 5 años, esta película de terror murió en la taquilla. No se lo merecía en absoluto

La pandemia de COVID-19 llevó al cierre de la mayoría de los cines, lo que obligó a los estudios de cine a reinventar sus estrategias de lanzamiento. Esta crisis provocó que muchas películas se lanzaran directamente en plataformas VOD, se vendieran a servicios de streaming o se retrasaran indefinidamente. En este contexto, The Empty Man, una película de horror sobrenatural dirigida por David Prior, fue estrenada sin apoyo promocional en el otoño de 2020, convirtiéndose en la última distribución a cargo de 20th Century Fox.

Una taquilla vacía

A pesar de las expectativas iniciales, el filme recibió críticas mediocres y fracasó en taquilla. La falta de promoción dejó la impresión de que Disney había abandonado el proyecto, resultado de los pobres ensayos de las proyecciones. No obstante, The Empty Man sorprende al espectador con su inquietante narrativa, que explora el mal generacional y aborda temas oscuros en un formato surrealista poco comercial, lo que ha ido atrayendo la atención de un público de culto desde su estreno.

La película inicia con una de las escenas más aterradoras en años, donde un grupo de excursionistas es atacado por un espíritu maligno en Bután. Esta brutalidad inicial se transforma en una historia más introspectiva protagonizada por un exdetective, James Lasombra, cuya búsqueda desvela una serie de asesinatos rituales. A medida que avanza la trama, la narrativa se convierte en un laberinto de tragedias, desilusiones y cultos, generando un ambiente de intriga que puede resultar desconcertante para quienes buscan una típica película de terror.

A pesar de su fracaso en términos de taquilla, The Empty Man ha comenzado a cimentar su lugar como una obra de culto, resonando profundamente con cinéfilos analíticos que valoran su enfoque narrativo único y sus inquietantes temas. Aunque puede que nunca alcance el estatus de éxito convencional, su visión perturbadora y exploración de fuerzas siniestras continúan capturando la atención de audiencias curiosas.

La mejor película de terror de 2025 ya tiene fecha en HBO Max

La película de terror Weapons, producida por New Line Cinema y dirigida por Zack Cregger, finalmente llegará a HBO Max el 24 de octubre, y se emitirá en HBO el día siguiente a las 8 PM ET. Este esperado estreno ha captado la atención de los aficionados al género, especialmente debido a su rara calificación de A-, una distinción notable en el ámbito del terror.

¡A correr a lo Naruto!

Weapons, con un presupuesto de 38 millones de dólares, ha visto un cambio significativo en su calendario de lanzamientos. Originalmente programada para estrenarse el Día de Martin Luther King en 2025, la película fue adelantada a principios de agosto, lo que generó tantas curiosidad como expectativas entre los fanáticos del horror y la crítica. Este ajuste en la fecha de lanzamiento podría haber indicado una estrategia más ambiciosa por parte de New Line Cinema para competir en el saturado mercado cinematográfico.

La dirección de Zack Cregger, conocido por su trabajo previo en Barbarian, ha elevado las expectativas sobre Weapons. Con su enfoque único en la narrativa del terror, se anticipa que la película presentará nuevas y sorprendentes dinámicas dentro del género, haciendo uso de elementos psicológicos y visuales que han sido el sello distintivo del director.

A medida que se acerca la fecha de estreno, la crítica ha comenzado a difundir rumores sobre la posibilidad de que ‘Weapons’ explore temas más profundos que los habituales en el terror comercial, lo que podría atraer a un público más amplio. Además, la recepción positiva anticipada podría llevar a futuras inversiones en proyectos similares por parte de New Line Cinema.

La comunidad cinéfila espera con entusiasmo la llegada de ‘Weapons’ y su potencial para marcar una nueva dirección en el terror contemporáneo. La combinación de un director talentoso, una calificación sobresaliente, y un enfoque renovado en fechas de estreno podría hacer de esta película una de las más comentadas de la temporada.

Las 5 películas de Stephen King que hemos preferido olvidar

Un año sin su adaptación de Stephen King pertinente se hace raro. Ya sean versiones de It, Doctor Sueño, The Monkey o Los chicos del maíz, lo que está claro es que el público siempre va a reaccionar a una buena película del mago del terror. Pero claro, con el estreno este año de La Larga Marcha, La Vida de Chuck y The Running Man, solo podemos preguntarnos… ¿Qué pasa cuando las adaptaciones no salen bien? Porque con tantísimas películas a sus espaldas, lo raro es que alguna no se tuerza, ¿no? Para tratar de evitaros malos tragos y recordar esas veces que quisimos irnos del cine para no volver a leer una novela suya en la vida, ¡repasemos las 5 peores películas basadas en libros de Stephen King!

La fosa común (1990)

El propio Stephen King, que suele ser benevolente con sus propias películas, aborrece La fosa común y la considera “una película hecha rápida para explotar el éxito”. Lo consiguió: estuvo una semana en el puesto 1 de la taquilla norteamericana antes de caer después de que el boca-oreja la dejara como lo que es: una mala, malísima película que trata sobre un hombre que debe trabajar al lado de un cementerio abandonado y rodeado de ratas. Como imaginaréis, la cosa acaba como el rosario de la Aurora. Su director, Ralph S. Singleton, nunca volvió a acercarse a una cámara tras el fracaso crítico (es una de las pocas películas con el dudoso honor de tener un 0% en Rotten Tomatoes)

Alianza macabra (1995)

Tobe Hooper, el mismísimo director de La matanza de Texas y que ya hizo la mítica miniserie basada en El misterio de Salem’s Lot (de King, precisamente) metió la pata hasta el fondo al adaptar una historia corta del escritor que se ha revalorizado a día de hoy, pero intuyo que tan solo por el prestigio de sus autores y la presencia en el reparto de Robert Englund o Ted Levine. Costó muy poco y recaudó muy poco, pero sorprendentemente tuvo dos secuelas en 2002 y 2005. Hay gente para todo.

Ojos de fuego (2022)

En 1984, Ojos de Fuego fue un éxito de culto que dio una faceta hasta entonces inédita de Drew Barrymore, conocida por aquel entonces por ser la niña de E.T. Así que, por supuesto, casi 40 años después decidieron que la mejor idea era hacer un remake, pero con Zac Efron en el reparto y Blumhouse en la producción. El resultado es tristemente inenarrable, con un guion terrible y unos efectos visuales que caían en el ridículo, pero sirvió para algo: la actriz infantil Ryan Kiera Armstrong ganó el Razzie a peor actriz y lo revocaron debido a su corta edad. Eh, al menos ha servido para que los premios “de las risas” no hagan bullying. Algo es algo.

Carrie 2: La ira (1999)

Nadie entendió muy bien el motivo, pero 23 años después del estreno de Carrie, alguien en Hollywood decidió que merecía, sí o sí, una secuela que no viniera a cuento de nada. Así nació Carrie 2: La ira, una película que en su guion original no tenía nada que ver con Stephen King pero que obligaron a reescribir para ponerle unos cuantos puntos de conexión con la cinta de 1976. Fue un fracaso absoluto y es normal: su director original, Robert Mandel, se marchó del rodaje después de algunas semanas y fue sustituido por Katt Shea, que solo tuvo unos días para prepararlo todo. Y créeme: el descontrol se nota.

Cementerio viviente 2 (1992)

En Cementerio viviente, la película de 1989, todas las tramas quedaban cerradas y no había ningún hilo del que tirar. Pues por supuesto que se sacaron de la manga una segunda parte que sorprendentemente llegó a estrenarse en cines, ¡e incluso dio beneficios para Paramount! Es una de las pocas películas en las que King ha obligado a que quiten su nombre de los créditos, avergonzado, y no es para menos: su directora quería traer de vuelta a Ellie, la única superviviente de la primera parte, pero en Paramount tenían miedo de dar el protagonismo a una adolescente y le cambiaron de sexo: Edward Furlong, recién salido de Terminator 2: El juicio final, hizo el ridículo por ella. De esa que se libró la actriz.