¿Y si Ranma se quedase embarazada siendo chica? Es la gran duda de los fans… y tiene respuesta.

Originalmente, Rumiko Takahashi solo quería escribir un manga de artes marciales. Es más: quería hacer una serie en la que todos los aspectos del día a día se unieran, de alguna manera, a la práctica de las mismas… Y después de hacer Lamu y Maison Ikkoku, decidió que era el momento de poner como protagonista a un hombre. Solo había un problema: ¿Y si sus lectoras la abandonaban? ¿Y si no sabía escribir a hombres? Inmediatamente, la solución llegó a su cabeza: el hombre podría convertirse en mujer cada dos por tres. Así nació Ranma 1/2, que empezó a publicarse el 19 de agosto de 1987 y aún ahora sigue dando diversión, casi 40 años después. ¡No es poco precisamente!

La vida es dura y hay que pelear

Si Ranma 1/2 se hubiera hecho ahora, no cabe ninguna duda de que tendría una marabunta de gente detrás quejándose por ser “inclusiva”. Sin embargo, la autora ha dicho en más de una ocasión que no estaba persiguiendo ningún tipo de agenda social sino, simplemente, hacer una serie divertida para las mujeres y los niños (aunque, curiosamente, la hemos acabado disfrutando todos por igual). Sin embargo, hay una pregunta que todo otaku se ha planteado alguna vez, y que en Japón son demasiado pudorosos para hacer directamente: ¿Qué pasaría si Ranma, convertido en chica, se quedara embarazada?

Hay teorías de todo tipo, desde los que dicen que debería quedarse como chica durante nueve meses para no perder al bebé hasta los que creen que se evaporaría en el momento que se convirtiese en chico, o que de alguna manera continuaría. Cada cual con sus fetiches. Sin embargo, lo que no muchos saben es que la propia Takahashi ya dio una respuesta a la pregunta. Eso sí, si esperabais algo definitorio que cambiara vuestra comprensión de la obra, os espera una profunda, profundísima decepción.

Aunque algunos dicen que fue una entrevista en público, no es cierto: la autora, como buena japonesa, nunca respondería una locura otaku como esta precisamente porque sabe que tiene una reputación que guardar. Rastreando su origen, la famosa frase se la dijo en una cena privada durante la Comic-Con de San Diego de 1993… ¡A su traductora del anime de aquella época! Esta, Trish Ledoux, que después también adaptó Inu Yasha o Video Girl Ai, contaba en la revista Animerica su experiencia con la mangaka.

Por ejemplo, le preguntó si Ranma era un imbécil (“Ranma no es malo, simplemente le falta delicadeza”), qué parejas acabarían juntas al final (“En mi opinión, la única pareja real es Ranma y Akane”) y, por fin… Qué pasaría si Ranma quedara embarazada. La respuesta es la que podrías imaginar: “No quiero pensar en ello, y tú tampoco deberías”. Durante años, Takahashi ha tenido en su interior la manera de responder a todos sus fans pesados: básicamente, con un “Pero qué me estás contando” de manual. Su manga no trataba de eso, al fin y al cabo, sino de enredos amorosos.

Durante ese 1993, Takahashi dibujó, firmó, dio las gracias, contestó chapurreando inglés, y anunció que le encantaría volver a la Comic-Con (aunque no se puede decir que lo haya hecho, la verdad). Ranma 1/2 terminó su andadura en 1996, y desde entonces ha permanecido en el corazón de los fans. Tanto, que incluso ahora su remake en Netflix es de lo más popular de la plataforma. Respecto a la autora, sigue escribiendo y dibujando manga a sus 67 años, y no tiene pinta de que Mao, su obra actual, vaya a ser la última. Al fin y al cabo, todos queremos que viva para siempre.